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Conocimiento, información, experiencia

Si la noción de conocimiento se diversifica y se multiplica cuando se la analiza, podemos suponer legítimamente que comprende en sí misma diversidad y multiplicidad. Edgar Morin

 
 
La gestión del conocimiento es un concepto en construcción continua, y eso hace que aparezcan múltiples definiciones de la misma en la literatura. Hoy quisiera hacer un repaso aquí de aquellas que considero más relevantes.

Según Davenport[1], podemos definir la gestión del conocimiento como el proceso sistemático de encontrar, seleccionar, organizar, extractar y presentar la información de manera que mejore la comprensión de un área específica de interés para los miembros de una organización. Otros autores, coinciden en aceptar que la gestión del conocimiento constituye un proceso integrador en el que convergen la gestión de la información, la tecnología y los recursos humanos y su implementación se orienta a perfeccionar los procesos de mayor impacto, mejor explotación del conocimiento en función de los procesos y su distribución en toda la organización, sobre la base del uso intensivo de las redes y las tecnologías[2].

La Gestión del Conocimiento es, en definitiva, la gestión de los activos intangibles que generan valor para la organización. La mayoría de estos intangibles tienen que ver con procesos relacionados de una u otra forma con la captación, estructuración y transmisión de conocimiento. Por lo tanto, la gestión del conocimiento tiene en el aprendizaje organizacional su principal herramienta, siendo además un concepto dinámico o de flujo.

En este momento deberíamos plantearnos cuál es la diferencia entre dato, información y conocimiento. Una primera aproximación podría ser la siguiente: los datos están localizados en el mundo y el conocimiento está localizado en agentes (personas, organizaciones,…), mientras que la información adoptaría un papel mediador entre ambos conceptos[3].

Hay que reconocer que, en realidad, lo que fluye entre las personas nunca es conocimiento como tal, sino datos (información). Es posible aproximar el conocimiento de dos personas que comparten los mismos datos, pero debido a sus experiencias anteriores y a las diferencias en el modo de procesarlos, nunca serán idénticos. Sólo podemos conseguir aproximaciones, ya que los contextos interno y externo de dos personas siempre varían entre sí y podríamos concluir que el conocimiento no es más que información puesta dentro de un contexto, al que llamamos experiencia.

El conocimiento en cualquier tipo de organización se da cuando un componente de la misma utiliza la información que posee (conocimiento explícito), le suma los conocimientos adquiridos con anterioridad, aplica sus propias habilidades (conocimiento tácito) y lo analiza bajo sus puntos de vista personales, orientando todo ello al objetivo de resolver un problema de la organización o desarrollar un proyecto conjunto.

En definitiva, los datos, una vez asociados a un objeto y sometidos a una estructuración y ordenamiento, se convierten en información. La información asociada a un contexto y a una experiencia se convierte en conocimiento. Para simplificar diremos que el conocimiento asociado a una persona y a una serie de habilidades personales se convierte en sabiduría y el conocimiento asociado a una organización y a una serie de capacidades organizativas se convierte en capital intelectual.

Las actividades que comprende la gestión del conocimiento y que pueden desplegarse por las organizaciones mediante diferentes acciones, orientadas a la aplicación de programas de desarrollo de la misma, son las siguientes[4]:

  • Generación de nuevo conocimiento.
  • Acceso al conocimiento procedente de fuentes externas.
  • Utilización del conocimiento en la toma de decisiones.
  • Uso del conocimiento en procesos, productos y servicios.
  • Registro del conocimiento en documentos, bases de datos y programas informáticos.
  • Crecimiento del conocimiento mediante incentivos.
  • Transferencia del conocimiento disponible a la organización.
  • Medición del valor de los conocimientos y del impacto de la implantación de su gestión.

Gestionar el conocimiento es el primer paso que debemos dar para acabar compartiéndolo. Nadie dice que sea fácil, encontraremos muchos obstáculos para hacerlo, tanto de tipo institucional, como personal, dado que hemos sido educados en entornos donde la competencia ha primado sobre la colaboración, pero es forzoso que, si deseamos avanzar en un mundo donde el aprendizaje debe ser además de continuado, veloz, nos esforcemos en ese sentido y eliminemos las barreras sociales y culturales que se levantan a nuestro paso.


[1] Davenport, T.H. Knowledge Management Case Study. Knowledge Management at Hewlett-Packard, Early 1996.
 
[2] Pan, S.Y., Scarbrough, H. (1999). Knoledge management in practice: an exploratory case study. Tech Anal Strategic Manag; 11 (3):359-74.
 
[3] Carnoy, M. (2001). El trabajo flexible en la era de la información. Madrid: Alianza Editorial.
 
[4] Rastogi, P.N. (2000). Knowledge management and intellectual capital: The new virtuous reality of competitiveness. Hum Sys Manag; 19 (1): 39-48.
 

La fotografía es de la fortaleza íbera de Els Vilars (Arbeca, Lleida)

2 Comentarios

  1. Tu articulo me ha gustado. Creo que aciertas totalmente en las definiciones escogidas y en el planteamiento. Seguro que lo comparto en mas de una ocasión.
    ¿cómo encajas el concepto “talento” en este discurso?. ¿Es la “sabiduría”? ¿lo has obviado intencionadamente?

    • Hola Mariano, gracias por pasarte por aquí.
      He empleado sabiduría en el sentido de conocimiento profundo y he obviado intencionadamente el concepto de talento, tienes razón.
      Creo que el talento no puede gestionarse, ni manejarse, ni organizarse de ninguna forma (excepto por la persona que lo posee), lo que sí puede hacerse es poner las condiciones necesarias para que aflore y se desarrolle, “convenciendo” al talentoso de que aporte sus ideas al equipo y al proyecto.
      Es cierto que hay gente que habla de gestión del talento, pero en mi opinión es algo intrínseco de cada persona, una herramienta que solo su poseedor, en las condiciones favorables, puede utilizar en bien del grupo. Es un tema muy interesante sin duda, pero difícil, porque está ligado a las emociones, como todo lo que es innato en las personas.
      Un saludo.

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